Los testimonios reflejan la preocupación de las familias. Algunos vecinos afirmaron que, cuando el GLP aparece en sus barrios, es comercializado hasta en Bs 30 por garrafa.
Una adulta mayor contó que caminó alrededor de media hora desde el barrio Dulce Hogar porque no encontró gas cerca de su vivienda. Incluso señaló que tuvo que cocinar con leña debido a la falta del producto.
Otros ciudadanos explicaron que decidieron organizarse entre varios vecinos para alquilar una camioneta y trasladar varias garrafas desde la distribuidora, compartiendo el costo del transporte para reducir gastos.
Distribuidores descartan escasez y explican tres causas del problema
Frente a la preocupación ciudadana, el presidente de la Cámara de Distribuidoras de GLP explicó que no existe una escasez del producto, sino dificultades operativas que afectan la reposición de las garrafas en los barrios.
Según el representante del sector, la situación responde principalmente a tres factores: el cierre temporal de algunas distribuidoras, la salida de circulación de numerosas garrafas por encontrarse en mal estado y el incremento de la demanda provocado por las bajas temperaturas del invierno.
Añadió que la red de distribución necesita incorporar al menos ** 100.000 garrafas** nuevas para renovar el parque de envases y responder de manera más eficiente a la demanda de la población.
Esperan normalizar el abastecimiento
Mientras las filas continúan en distintos puntos de la ciudad, el sector distribuidor sostiene que trabaja para mejorar la reposición de garrafas y garantizar que el producto llegue nuevamente con normalidad a los barrios.
Entretanto, los vecinos esperan que las medidas permitan reducir las largas esperas y evitar el sobreprecio que, según denuncian, ya se registra en algunos sectores de Santa Cruz.