Con el descenso de las temperaturas, Bolivia enfrenta nuevamente un incremento de las infecciones respiratorias propias del invierno, especialmente influenza, cuya circulación se intensifica en esta época del año. De acuerdo con datos del sistema de vigilancia epidemiológica nacional, hasta el primer trimestre de 2026 se han registrado más de 1.650 casos confirmados y 24 fallecimientos asociados a este virus, lo que ha llevado a las autoridades a reforzar las alertas sanitarias.
"La influenza es una enfermedad respiratoria que puede complicarse rápidamente, en especial en personas con factores de riesgo. La prevención es fundamental, pero también lo es actuar oportunamente ante los primeros síntomas", explica el asesor médico de INTI. Este escenario ya había sido advertido por el Ministerio de Salud, que desde finales de 2025 declaró una alerta epidemiológica por influenza A (H3N2), un virus altamente transmisible cuya propagación puede aumentar hasta en un 20%. La tendencia se repite cada año y, en 2025, dejó cerca de 1.700 casos, 25 fallecimientos y más de 139.000 infecciones respiratorias agudas en el país.
¿Cómo prevenir las enfermedades respiratorias en invierno?
Ante este panorama, los especialistas recomiendan adoptar medidas preventivas para reducir el riesgo de contagio de influenza y otros virus respiratorios, así como evitar complicaciones.
- Vacunarse oportunamente: la vacuna contra la influenza es la medida más efectiva para prevenir complicaciones graves, especialmente en grupos de riesgo.
- Mantener una adecuada higiene de manos: el lavado frecuente o el uso de alcohol en gel ayuda a eliminar virus y bacterias.
- Evitar ambientes cerrados y poco ventilados: la concentración de virus aumenta en espacios sin circulación de aire, favoreciendo los contagios. Cubrirse al toser o estornudar: usar el antebrazo o pañuelos desechables reduce la transmisión.
- Fortalecer el sistema inmunológico: una alimentación equilibrada, hidratación y descanso adecuado contribuyen a mejorar las defensas del organismo.
Atención a las señales de alerta
La detección temprana es clave para evitar complicaciones. Los síntomas más frecuentes incluyen fiebre, dolor de cabeza, congestión nasal, dolor de garganta, tos y malestar general. "El principal error es subestimar los síntomas o recurrir a la automedicación sin orientación profesional. Esto puede agravar el cuadro y derivar en complicaciones como neumonía, que en Bolivia ya representa miles de casos cada año durante la temporada fría", añade el especialista, en línea con reportes oficiales que muestran un incremento de más de 25.000 episodios de neumonía en lo que va de 2026.
Prevención y alivio: un enfoque complementario
Si bien la vacunación y las medidas de prevención siguen siendo la primera línea de defensa frente a la influenza, el manejo adecuado de los síntomas asociados a las enfermedades respiratorias también es clave para evitar complicaciones y favorecer la recuperación. En ese contexto, INTI acompaña a las familias bolivianas con un portafolio integral para el invierno: desde la prevención y fortalecimiento del sistema inmune con vitaminas como C-Vimin y Echinacea Médica, hasta el alivio de síntomas con analgésicos y el respaldo de antibióticos, estos últimos siempre bajo la debida prescripción del médico de cabecera. "Un tratamiento adecuado, acompañado de orientación médica oportuna, no solo mejora la calidad de vida del paciente, sino que ayuda a reducir el riesgo de complicaciones en los grupos más vulnerables", concluye el asesor médico de INTI, en un contexto donde la combinación de prevención, vigilancia de los síntomas y tratamiento responsable es clave para evitar que las enfermedades respiratorias interrumpan la rutina.




