Estados Unidos anunció este martes, 28 de julio, la flexibilización temporal de los controles bancarios en las transacciones con Venezuela, con el objetivo de facilitar el envío de ayuda humanitaria y apoyar la recuperación económica tras los devastadores terremotos del 24 de junio.
La Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), dependiente del Departamento del Tesoro, informó que no adoptará medidas sancionatorias contra instituciones financieras estadounidenses que presten servicios autorizados cuyos destinatarios estén en Venezuela.

La medida no implica un levantamiento de sanciones, sino una flexibilización temporal para evitar que los bancos, por precaución, obstaculicen operaciones legítimas de ayuda. Las entidades deberán continuar haciendo “esfuerzos razonables” para prevenir transacciones ilegales y cumplir con las sanciones que aún permanecen vigentes.
Esta suavización de las reglas bancarias se mantendrá en vigor hasta el 29 de enero de 2027.
El último balance oficial de los dos potentes sismos que azotaron Venezuela eleva la cifra de fallecidos a 5.546. Según el Banco Mundial, los daños ascienden a unos 19.600 millones de dólares, lo que podría afectar la recuperación económica del país durante una década.



