Ruth Quispe Gutiérrez es una de las 35 guerreras que participan en el primer Campamento Sudamericano de Fútbol Femenino para Mujeres con Amputaciones. A sus 13 años le diagnosticaron cáncer en el hueso. Tras quimioterapia y una amputación, decidió transformar el dolor en fortaleza.
“Mi sueño más grande ahorita es llegar al mundial. Llegar al mundial y formar el equipo que es la selección de Bolivia”, expresó Ruth con emoción.
La tarijeña, madre y bioquímica de profesión, encontró en el fútbol una nueva motivación. Durante el campamento organizado por Elizabeth Bress, Ruth ha conocido a mujeres de varios países que, como ella, han enfrentado grandes adversidades.
“Estoy parada, estoy viva y orgullosa de mí por haber rompido muchas barreras. [...] La discapacidad que más existe en el mundo es la discapacidad mental que tiene uno”, reflexionó conmovida.
Ruth destacó el impacto que ha tenido en su vida el apoyo de Elizabeth Bress y de sus compañeras:
“Hoy en día el salir sin una ortopedia es como que te da miedo el que te miren, pero ahora para mí, al verlas a todas ellas, me inspira más, hacer más cosas, hacer más proyectos, saber más por estas mujeres.”
Con la mirada puesta en el Mundial de Polonia 2027, Ruth y sus compañeras entrenan con disciplina y esperanza, demostrando que los límites solo existen en la mente.

