El cordón ecológico de Santa Cruz vuelve a estar en el centro de la preocupación ciudadana por los constantes hechos de inseguridad. Vecinos y repartidores de plataformas digitales coinciden en que la zona se ha convertido en un refugio para delincuentes, al punto que muchos prefieren pedir ayuda a los delivery antes que a la Policía.
Uno de los representantes de los repartidores aseguró que el sector es considerado una "zona roja" debido a la alta incidencia de robos y atracos. Incluso reveló que recientemente estuvieron a punto de capturar a un presunto delincuente conocido con el alias de "El Chato", quien sería buscado por varios hechos delictivos ocurridos en el lugar.
"Es una súper zona de riesgo, más peligrosa incluso que otras zonas conflictivas de la ciudad"
Delivery apoyan en la recuperación de objetos robados
Los repartidores señalaron que, además de cumplir con su trabajo diario, en varias ocasiones colaboran con la Policía y los vecinos para recuperar objetos robados. Como ejemplo, relataron que recientemente ayudaron a recuperar un teléfono celular de alta gama que había sido sustraído en la Villa Primero de Mayo y que fue encontrado dentro de una vivienda en el cordón ecológico.
Asimismo, rechazaron las críticas que los califican como grupos violentos y remarcaron que únicamente buscan colaborar cuando ocurre una emergencia.
"Somos personas comunes y corrientes. La gente nos llama porque muchas veces no logra comunicarse con la Policía y nosotros acudimos de inmediato", señalaron.
Vecinos aseguran confiar más en los repartidores
Durante un recorrido realizado por el sector, varios vecinos manifestaron que sienten mayor confianza en los repartidores debido a la rapidez con la que responden cuando ocurre un robo o un hecho de violencia.
"Preferimos llamar a los delivery que a la Policía", fue una de las frases que más se repitió entre los habitantes consultados, quienes denunciaron que la presencia policial en la zona es insuficiente.
Los vecinos pidieron a las autoridades reforzar los patrullajes y ejecutar operativos permanentes en el cordón ecológico para recuperar la seguridad y evitar que el lugar continúe siendo utilizado como refugio por personas dedicadas a actividades delictivas.



