En medio del tercer día de paro de los trabajadores de salud, cuatro concejales del municipio de Santa Cruz llegaron este viernes al Hospital El Bajío para realizar una inspección y verificar si el personal administrativo y de apoyo se encuentra cumpliendo sus funciones.
La comitiva afirmó que la visita forma parte de las tareas de fiscalización del Concejo Municipal y busca garantizar la continuidad de la atención a la población.
“Nosotros no vamos a permitir que los sindicatos realicen un paro injustificado”, declaró uno de los concejales durante el ingreso al hospital.
Los ediles sostuvieron que el municipio ya habría cumplido con los compromisos asumidos con el sector y señalaron que la medida de presión carecería de justificación. Según indicaron, revisarán puesto por puesto para constatar la presencia del personal.
“Con la persona que no esté en su puesto de trabajo se va a tomar lo que corresponde”, advirtió otra concejal.
Durante la inspección, los concejales también hicieron referencia a un pronunciamiento del Ministerio de Trabajo, el cual —según afirmaron— no respaldaría la medida de presión.
“Si una persona no asiste de manera injustificada durante varios días, corresponde aplicar las sanciones previstas por la normativa laboral”, manifestó uno de los ediles.
Las declaraciones se producen mientras el conflicto entre autoridades municipales y trabajadores de salud continúa escalando. Los dirigentes del sector, por su parte, han denunciado anteriormente problemas relacionados con infraestructura hospitalaria, insumos y condiciones de trabajo.
Consultados sobre estas observaciones, los concejales aseguraron que el municipio está atendiendo las necesidades detectadas en los centros de salud y que se realizan inspecciones permanentes para dar curso a los requerimientos.
La fiscalización continuará durante la jornada y las autoridades municipales anunciaron que informarán los resultados de la verificación realizada en el Hospital El Bajío.



