Tras el fuerte terremoto que golpeó a Colombia, surgió una polémica alrededor de la ayuda internacional ofrecida para atender la emergencia.
Versiones difundidas en las últimas horas señalaban que el Gobierno colombiano habría rechazado asistencia de algunos países por razones ideológicas o políticas.
Sin embargo, la administración colombiana salió al paso de estas versiones y negó que la ayuda esté siendo rechazada por motivos políticos. El canciller Omar Bula aseguró que la coordinación de la asistencia se realiza sin consideraciones ideológicas y que se mantienen los contactos con gobiernos y organismos internacionales.
En medio de la emergencia, la ayuda internacional comenzó a llegar a Colombia. Entre los apoyos recibidos se encuentran insumos humanitarios enviados desde diferentes países.
El Salvador, por ejemplo, ofreció 100 toneladas de ayuda, mientras continúan las gestiones para canalizar la asistencia hacia las zonas afectadas.
También se reportó la llegada de apoyo procedente de México, mientras que Colombia coordina la recepción de asistencia internacional de acuerdo con las necesidades de la emergencia.
La Cancillería colombiana se encuentra articulando los ofrecimientos de distintos gobiernos y organismos, mientras las autoridades concentran sus esfuerzos en la atención de las personas afectadas por el terremoto.
El Gobierno sostiene que no existe un veto ideológico a la ayuda internacional, aunque sí se han establecido criterios y protocolos para determinar qué tipo de apoyo resulta necesario y cómo será utilizado en las labores de emergencia.
Así, mientras continúa la atención a los damnificados, Colombia busca despejar la controversia y mostrar que la cooperación internacional está siendo recibida y coordinada para responder a las consecuencias del terremoto.



