El calefón es uno de los equipos más utilizados en los hogares, pero su funcionamiento y mantenimiento suelen pasar desapercibidos hasta que aparece una falla. Para evitar problemas y prevenir riesgos, el técnico Luis Escobar recomendó realizar una revisión preventiva al menos una vez al año, incluso cuando el equipo aparentemente funciona con normalidad.
Durante una entrevista en Al Día Tu Día, Escobar explicó que existen dos sistemas principales de calefones a gas: los de tiro natural y los de tiro forzado.
Los equipos de tiro natural funcionan con pilas y pueden utilizar gas licuado de petróleo (GLP) o gas natural domiciliario. El especialista recomendó instalarlos en espacios ventilados, como una lavandería, para garantizar una adecuada circulación de aire.
En cambio, los calefones de tiro forzado funcionan conectados a la electricidad y cuentan con un motor extractor que ayuda a expulsar los gases de combustión hacia el exterior. Según el técnico, estos equipos pueden instalarse en ambientes como la cocina, siempre que se cumplan las condiciones técnicas de instalación y evacuación correspondientes.
El mantenimiento debe realizarse cada año
Escobar insistió en que el mantenimiento preventivo debe efectuarse anualmente, sin esperar a que el calefón presente alguna falla.
Entre los problemas que pueden afectar su funcionamiento mencionó la acumulación de polvo y pelusas, especialmente en los equipos que cuentan con motor extractor. Estos residuos pueden perjudicar componentes como los electrodos y dificultar el encendido.
También explicó que dejar un calefón sin uso durante periodos prolongados puede favorecer la acumulación de polvo y generar problemas cuando se intenta encenderlo nuevamente.
¿Usar mucho el calefón puede arruinarlo?
Una de las dudas planteadas durante la entrevista fue si utilizar frecuentemente el agua caliente, por ejemplo, al lavar los platos o tomar duchas prolongadas, puede dañar el equipo.
El técnico aclaró que el uso frecuente no necesariamente provoca daños, ya que los calefones cuentan con sensores de temperatura que regulan su funcionamiento y mecanismos de protección ante el sobrecalentamiento.
Sobre la temperatura, explicó que algunos equipos tienen un límite programado de hasta 57 grados centígrados. Sin embargo, recomendó regularla de acuerdo con las necesidades del hogar y evitar temperaturas que puedan provocar quemaduras.
Una instalación inadecuada puede representar un riesgo
Escobar advirtió que uno de los errores más frecuentes es instalar un calefón de tiro natural dentro de espacios poco ventilados, una situación que puede comprometer la combustión y generar acumulación de gases peligrosos.
Por ello, recomendó solicitar asesoramiento técnico antes de comprar e instalar un equipo, verificar qué sistema necesita cada vivienda y asegurarse de que la instalación cumpla con las condiciones de ventilación y evacuación de gases.
Finalmente, recordó que el mantenimiento periódico ayuda a prolongar la vida útil del calefón y a prevenir fallas en el hogar.






