El secretario de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, reapareció públicamente este jueves y pidió al Gobierno hacer una “mea culpa” ante la crisis económica y social que atraviesa el país.
Argollo cuestionó los efectos del Decreto Supremo 5676, que elevó el precio del diésel a Bs 18 para grandes consumidores. Señaló que la medida incrementó los costos de operación en las alcaldías, obras públicas, sector productivo y minería, además de afectar de manera directa e indirecta a la canasta familiar.
“Estamos viviendo una situación muy crítica”, afirmó el dirigente, quien también reclamó que continúen las filas para acceder a combustible pese a los meses transcurridos desde la aplicación de la medida.
Asimismo, criticó el cambio de posición de una autoridad gubernamental que, según dijo, inicialmente se comprometió a abrogar el decreto y posteriormente modificó su discurso.
Respecto al estado de excepción, Argollo rechazó una eventual ampliación y sostuvo que el Gobierno “no puede gobernar a punta de estados de excepción”. Consideró que el Legislativo cometería un error si avala una extensión de la medida y pidió concentrar los esfuerzos en resolver los problemas económicos, energéticos, políticos y sociales.
El dirigente también cuestionó el avance de los acuerdos suscritos entre la COB y el Gobierno y anunció una ampliada nacional para evaluar el cumplimiento de los ocho puntos acordados el 19 de mayo.
Argollo aclaró que la posición de la COB no constituye un llamado a derrocar al Gobierno, sino una exigencia para que las autoridades respondan a las necesidades de la población.





