Cincuenta días lejos de casa
Mientras el país comienza a retomar la normalidad tras el levantamiento de los bloqueos, quedan historias que reflejan el impacto humano que dejó el conflicto.
Una de ellas es la de Rolando Molina, transportista de base de Santa Cruz, quien pasó 50 días lejos de su familia debido a las restricciones y bloqueos que afectaron las carreteras del país.
La espera más difícil
En entrevista con Aquí En Vivo, Molina comparte cómo vivió este largo periodo sin poder regresar a casa y la incertidumbre que enfrentó mientras permanecía alejado de sus seres queridos.
Su relato muestra una realidad que afectó no solo a quienes quedaron varados en las rutas, sino también a las familias que esperaban su regreso.
Una historia marcada por la distancia
Más allá de las consecuencias económicas del conflicto, el transportista destaca el impacto emocional que significó permanecer durante semanas sin reencontrarse con su familia.
Ahora, con las carreteras nuevamente habilitadas, comparte una experiencia que pone rostro humano a una crisis que afectó a miles de bolivianos.





